Y luego se puso a llover torrencialmente.
Ya habían pasado un par de horas y yo todavía no me olvidaba del Payasito, mi hermanito (que tiene 12 años) llegó del colegio a la casa, nosotros lo esperábamos con fueguito en la combustión lenta y un plato de comida; debo decir que me tranquilizó la idea de saber que si yo hubiese llevado al Payasito a almorzar a la casa, mis papis lo hubiesen recibido gustosos, ellos son las personas más generosas que conozco, quizás por eso me involucré demasiado con la imagen del Payasito trabajando. Supongo que vi el contraste entre mi hermanito y ese niño que quizás aún estaba mojándose para ganarse unas monedas y el darme cuenta de la injusticia del mundo de forma concreta y real me dolió más de lo que hubiese querido.Ya eran las 18:40 y tenía que viajar, así que fui a tomar micro, ya había olvidado un poco el tema, en realidad estaba concentrada en otras cosas, hasta que de repente vi para afuera y...¡EL PAYASITO ESTABA EN EL PARADERO!, la lluvia azotaba Temuco como sólo lo sabe hacer la lluvia sureña, pero esta vez sentí que mojaba más que otras veces, el niñito aún estaba con su ropa de payasito, pero esta vez su "mamá" también estaba vestida de esa forma, vaya a saber Dios cuántas horas llevaba el payasito ahí, luchando contra la vida, recolectando peso a peso el almuerzo del día siguiente (o el desayuno, o la once, o la plata para comprar zapatillas, etc) y yo aún sin poder hacer nada para ayudarlo. Ellos se subieron a la micro que iba delante de la mía, por lo que no pude interactuar con él, pero sé que a pesar que probablemente no lo vea más, el Payasito marcó algo en mí. Quiero tener las herramientas para poder ayudar a niños como él,no quiero ver algo similar y sentir mis manos vacías para poder auxiliar al prójimo. Y lo voy a lograr, sea como sea, algún día voy a aportar mi granito de arena para que no haya más "payasitos" mojándose y perdiendo clases para llevar el sustento a su hogar.
Todos los días una aprende algo nuevo, la lección de hoy fue agradecer cada día por lo que tengo, porque no todas las personas tienen las bendiciones que yo poseo y sobretodo, saber que una de mis misiones de vida será encontrar la manera de ayudar al Payasito, al niño que vende verduras en la feria, al que limpia los vidrios de los autos en los semáforos, el que cuida nuestros autos en los estacionamientos, entre otros. Y usted, ¿aprendió algo leyendo la historia?, incluso hay una pregunta más importante: ¿se va a quedar de brazos cruzados?.