miércoles, 5 de octubre de 2011

El payasito bajo la lluvia.-

Hoy día me pasó algo que me dejó intranquila, iba en la micro como todos los días a eso de las 14:00, escuchando música, mirando la gente caminar y de pronto vi algo que me llamó mucho la atención: era un niñito de unos 10 años en la plaza del hospital que estaba vestido con ropas muy coloridas y noté que quería subirse a una micro a hacer su show de payaso; estaba acompañado por la que presumo era su mamá, quien estaba vestida de forma común y corriente. Lo primero que vino a mi mente fue: ese niñito debería estar en clases. Lo segundo: ¿qué tipo de necesidad tendrá como para tener que trabajar a esta edad?. Lo tercero: ¿su "mamá" (no tengo la certeza de que lo sea) sabrá que puede ser sancionada (creo yo, no estoy segura) por hacer que el niño trabaje?. Lo cuarto: ¿qué pensará el niñito al ver un montón de colegiales subiendo a las micros mientras él debe llevar quizás, el dinero para el pan?. Y finalmente pensé: ¿qué puedo hacer yo para ayudarlo?, porque claramente la idea de quedarme de brazos cruzados ante una situación así es algo que no está en mi naturaleza, sin embargo, aunque estuve tratando de darme una respuesta, no la encontré y eso me angustió, es decir, yo, como ciudadana de 19 años, estudiante, no puedo hacer nada al respecto. Y eso me dolió. Llegué a mi casa y vi la comodidad en que gracias a Dios vivimos con mi familia y no pude evitar pensar en que el Payasito quizás ni siquiera había almorzado mientras yo me deleitaba con comida hecha por mi mami. Y eso me molestó de un modo extraño, me dio pena saber que no tengo una herramienta concreta para poder ayudar al Payasito.
Y luego se puso a llover torrencialmente.
Ya habían pasado un par de horas y yo todavía no me olvidaba del Payasito, mi hermanito (que tiene 12 años) llegó del colegio a la casa, nosotros lo esperábamos con fueguito en la combustión lenta y un plato de comida; debo decir que me tranquilizó la idea de saber que si yo hubiese llevado al Payasito a almorzar a la casa, mis papis lo hubiesen recibido gustosos, ellos son las personas más generosas que conozco, quizás por eso me involucré demasiado con la imagen del Payasito trabajando. Supongo que vi el contraste entre mi hermanito y ese niño que quizás aún estaba mojándose para ganarse unas monedas y el darme cuenta de la injusticia del mundo de forma concreta y real me dolió más de lo que hubiese querido.
Ya eran las 18:40 y tenía que viajar, así que fui a tomar micro, ya había olvidado un poco el tema, en realidad estaba concentrada en otras cosas, hasta que de repente vi para afuera y...¡EL PAYASITO ESTABA EN EL PARADERO!, la lluvia azotaba Temuco como sólo lo sabe hacer la lluvia sureña, pero esta vez sentí que mojaba más que otras veces, el niñito aún estaba con su ropa de payasito, pero esta vez su "mamá" también estaba vestida de esa forma, vaya a saber Dios cuántas horas llevaba el payasito ahí, luchando contra la vida, recolectando peso a peso el almuerzo del día siguiente (o el desayuno, o la once, o la plata para comprar zapatillas, etc) y yo aún sin poder hacer nada para ayudarlo. Ellos se subieron a la micro que iba delante de la mía, por lo que no pude interactuar con él, pero sé que a pesar que probablemente no lo vea más, el Payasito marcó algo en mí. Quiero tener las herramientas para poder ayudar a niños como él,no quiero ver algo similar y sentir mis manos vacías para poder auxiliar al prójimo. Y lo voy a lograr, sea como sea, algún día voy a aportar mi granito de arena para que no haya más "payasitos" mojándose y perdiendo clases para llevar el sustento a su hogar.
Todos los días una aprende algo nuevo, la lección de hoy fue agradecer cada día por lo que tengo, porque no todas las personas tienen las bendiciones que yo poseo y sobretodo, saber que una de mis misiones de vida será encontrar la manera de ayudar al Payasito, al niño que vende verduras en la feria, al que limpia los vidrios de los autos en los semáforos, el que cuida nuestros autos en los estacionamientos, entre otros. Y usted, ¿aprendió algo leyendo la historia?, incluso hay una pregunta más importante: ¿se va a quedar de brazos cruzados?.